Un curso
Cuando la necesidad es puntual, como aprender un sistema nuevo o aplicar una política, un buen curso con práctica sobre casos reales resuelve el problema más rápido y con menos inversión que cualquier estructura.
Contesta diez preguntas pensando en la capacidad que más le urge a tu empresa. Al final te decimos con honestidad qué tiene sentido para ustedes, aunque la respuesta sea un solo curso, y te mandamos el resultado a tu correo.
PREGUNTA 01 DE 10
El diagnóstico cuenta cuántas de las cinco preguntas clave contestas que sí: si la capacidad se forma una y otra vez, si los errores te cuestan, si el conocimiento es propio de tu empresa, si en el mercado nadie lo enseña como lo necesitas y si hay alguien dispuesto a hacerse responsable. Con ese conteo, y con el alcance de lo que necesitas, te dice cuál de estas tres respuestas le queda a tu empresa hoy.
Cuando la necesidad es puntual, como aprender un sistema nuevo o aplicar una política, un buen curso con práctica sobre casos reales resuelve el problema más rápido y con menos inversión que cualquier estructura.
Cuando una capacidad completa se forma una y otra vez en un grupo concreto, hace falta una ruta ordenada, con práctica, acompañamiento y una evidencia de que cada persona ya sabe hacer el trabajo.
Cuando varias áreas necesitan formación propia y las capacidades vienen de la estrategia de varios años, hace falta un sistema que las conecte, y ese sistema empieza, de todos modos, por una primera academia.
Si quieres entender la diferencia con más calma, lee qué es una universidad corporativa y cómo se construye una academia corporativa.
Unos tres minutos. Son diez preguntas que se contestan con un clic y, al final, los datos para mandarte el resultado a tu correo.
Del video «¿Qué es una universidad corporativa y cuándo le conviene a tu empresa?», del canal de DIsruptIA: las cinco preguntas que deciden si conviene una academia, los casos en los que basta con un buen curso y la idea de empezar por una sola capacidad crítica. El resultado es una guía para orientarte; el contexto de cada empresa se revisa con calma en la conversación.
Te llega a tu correo, junto con tres días y dos horarios para platicarlo con Oliver Barona en una videollamada de veinte minutos. En esa llamada revisamos tu caso y te decimos por dónde empezaríamos, aunque la respuesta sea un solo curso.
Ninguno. Sirve para entender tu caso y decirte con honestidad qué tiene sentido; si después quieres que diseñemos la formación, el alcance y la propuesta se platican aparte.
Los usamos para mandarte el resultado y proponerte la llamada, y se guardan en MailRelay, el servicio con el que enviamos nuestros correos. Puedes pedir que los borremos cuando quieras escribiendo a hola@disruptia.org; el detalle está en el aviso de privacidad.